¿Cómo afecta nuestra postura al periné?

Para saber cómo afecta nuestra postura al periné primero tenemos que saber que éste forma parte de una cavidad formada por el diafragma en la parte superior, la columna lumbar en la parte posterior y la faja abdominal rodeándola de atrás adelante. El periné estaría en su parte más inferior.

El diafragma desciende en la inspiración, comprime las vísceras y aumentan la presión perineal. Un periné competente tiene la capacidad de realizar la función de sostén contrarrestando este aumento de presión activándose con la misma intensidad con la que lo ha hecho el diafragma. La faja abdominal se activa como respuesta protectora para mantener la estabilidad de la columna vertebral y proteger los órganos internos. La columna lumbar es nuestra guía que nos va a ayudar a aumentar el espacio y disminuir la presión si estamos bien colocados.

La mala gestión de las presiones que llegan al abdomen (intraabdominales) puede tener un impacto significativo en nuestro periné si no mantenemos una buena postura.

Algunos ejemplos de las mala gestión de estas presiones pueden ser:

  1. Prolapso de órganos pélvicos. Este aumento de presión mal gestionada puede ejercer una presión excesiva sobre los órganos que están dentro de la pelvis (vejiga, útero o recto). Esto puede provocar un debilitamiento de los músculos del periné (tanto por falta como exceso de tono) y estiramiento de los ligamentos que sujetan estos órganos produciendo el descenso de los mismos pudiendo llegar a salir por la vagina o recto
  1. Incontinencia urinaria. Si los músculos perineales no realizan bien su función de contención contrayéndose lo suficiente por debilidad de los mismos (exceso o falta de tono), tampoco ayudan a la vejiga en su función de control de esfínteres. Esto significa una pérdida involuntaria de orina en gestos que aumentan la presión abdominal por encima de la capacidad de estos músculos. Estos gestos pueden ser, levantarse de una silla, reír, estornudar, saltar o correr a coger el autobús.
  1. Disfunción sexual. La mala gestión de las presiones abdominales también puede influir en la función sexual. Un periné débil, por soportar continuamente exceso de presión, puede afectar a la sensibilidad, la excitación y la capacidad orgásmica.

Para gestionar adecuadamente las presiones intraabdominales y proteger el periné, se pueden tomar las siguientes medidas:

  • Mantener una buena postura. Esta consiste en mantener la espalda erguida realizando autoelongación manteniendo la pelvis neutra (ni muy delante ni muy atrás) y los hombros relajados. Si estamos sentados debemos hacerlo sobre nuestros isquiones (huesos de la pelvis) y mantener la espalda erguida evitando que haga una “C”.
  • Practicar una buena respiración durante las actividades físicas y levantamiento de objetos pesados. Mejor realizarlo mientras estamos soltando el aire y contraemos periné
  • Fortalecer los músculos del periné con ejercicios analíticos como los ejercicios de Kegel o ejercicios más funcionales solicitando a más partes del cuerpo como el abdomen.
  • Evitar el estreñimiento crónico y utilizar técnicas de defecación como la posición de cuclillas

Raquel Ortiz– Fisioterapeuta y osteópata

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