“Lo Erótico es un recurso que reside en el interior de todas nosotras,
asentado en un plano profundamente espiritual y femenino, y firmemente enraizado en el poder de nuestros sentimientos inexpresados y aún por reconocer.
En el caso de las mujeres, la dominación del pensamiento patriarcal se ha traducido en la supresión de lo erótico como fuente de poder e información de nuestras vidas.
En la sociedad occidental, se nos ha enseñado a desconfiar de este recurso, envilecido, falseado y devaluado.”
Audre Lorde
El placer es revolucionario porque la libido o el deseo profundo es desviado para que actúe de una manera socialmente útil. Si nos apropiamos de ello en vez de vivirnos como cuerpos carentes y asociados al dolor lo hacemos como cuerpos deseantes que buscan el placer como fuente de salud.
El placer es revolucionario
La revolución es hacernos dueñas de nuestro propio deseo.
Por eso el placer es revolucionario porque hablar de placer significa no sólo hablar de orgasmos y de placer sexual. Hablar de PLACER en sentido rotundo y amplio nos lleva a entender que sin este no hay salud porque es su base y contribuye de manera crucial al bienestar sexual.
Cultivando la función erótica mucho más allá de los orgasmos y del placer sexual, el placer sexual es solo una expresión del placer.
Y qué es PLACER? Placer es cualquier sensación, vivencia, situación que nos genera bienestar.
La vida está llena de pequeños actos cotidianos que pueden generar placer; el viento en la piel, mirar la luna, ponernos crema, la ducha, un rayo de sol, juntarse con las amigas, escuchar una canción, leer un poema, oler una flor, deleitarnos saboreando una onza de chocolate, una clase de yoga, un paseo….
Estaría bien construir modelos no normativos de placer.
No tenemos modelos sanos de expresión del placer.
¿Sabemos expresar lo que nos gusta? No solo en el plano sexual sino en otros planos. ¿Sabemos buscar aquello que nos produce bienestar? ¿Cuántos tipos de placer conocemos y practicamos?
El placer físico
Fruto de las sensaciones corpóreas, especialmente a través de la estimulación de los sentidos. El tacto, el contacto, el roce del agua o del viento, un abrazo, las caricias y el placer sexual, el placer auditivo al escuchar música, observar o mirar una puesta de sol, el gusto y el olfato están involucrados en lo gastronómico.
El placer psíquico
Fruto de los recuerdos, las fantasías y las experiencias personales, tales como el humor, la alegría, la serenidad o la paz. Este placer puede incluso experimentarse en ausencia de motivos reales e inmediatos de placer.
El placer intelectual
Fruto del entendimiento y la comprensión, es el que se experimenta al entender una idea compleja, descubrir una realidad por propia cuenta o resolver un enigma particularmente difícil.
El placer lúdico
Fruto del juego y el ocio, es aquel que experimentamos al recrearnos, y es uno de los primeros de nuestra vida social consciente. Jugar, bailar, estar al aire libre, practicar deporte, experiencias relacionales.
El placer emocional
fruto de la conexión íntima con l@s demás, nace de la empatía y el amor, y la sensación de estar acompañad@s en la vida, de pertenecer a algo más grande. El amor sororo, el amor animal, el amor compañero y el erotismo nos brindan este tipo de placeres.
El placer contemplativo
Fruto de la reflexión y de la mirada estética del mundo, es aquel que obtenemos simplemente estando a veces en la naturaleza o a veces como placer estético.
Este es, justamente, el tipo de placer que nos brindan la mayor parte de las formas de arte: el placer de observar, de presenciar el mundo en su complejidad
Cuántos de estos placeres hemos experimentado entre amigas, en el entre mujeres que a veces nos cuesta cultivar pero que tanto nos aporta. Sabemos que juntas todo es más fácil. Aprovechemos un 8 de marzo más para juntarnos, abrazarnos, apoyarnos, cuidarnos, y busquémonos para cultivar placeres.
Nos quieren tristes, separadas, deprimidas y sin energía, por eso el placer es revolucionario porque es fuente de salud y un gran motor vital.
Conciencia en cuerpo de placer.
5 placeres al día y que solo uno sea de comida en plan deleite.
Entrénate en buscar el placer y en ampliar tus sentidos
Tu placer, tu responsabilidad.
Nuestra compañera Tania nos anima a activar el goce y el deseo y usarlo como potente herramienta de transformación social.



