Experiencias feministas en torno a la salud, Encuentro Internacional Feminista 2023

“…porque toda nuestra tarea compartida como mujeres para mejorar la salud empieza con lo que sabemos y aprendemos juntas” Nuestros cuerpos, nuestras vidas. Colectivo para la salud de las mujeres de Bostón

Estamos muy emocionadas con la oportunidad de contar nuestro Proyecto Empático en el ‘Encuentro Internacional Feminista’ organizado por el Ministerio de Igualdad que tuvo lugar en Madrid en febrero de 2023.

El patriarcado, históricamente, ha utilizado un sin fin de mecanismos para asegurarse el control de las mujeres en todos los ámbitos relacionados con la salud.

La ciencia, las políticas sanitarias y sus derivadas prácticas se han convertido en un verdadero dispositivo de control para subordinar y reducir a las mujeres a espacios de invisibilización, patologización y una abusiva medicalización sanitaria.

En la mesa Experiencias feministas en torno a la salud hicimos un repaso de la perspectiva misógina que ha excluido a las mujeres también en el ámbito de la salud.

Tania Manglano ha sido quien ha puesto voz a nuestro discurso y compartió mesa con con personas tan increíbles como Carme Valls Llobet,
Leire Pajín Iraola, Rubén Castro, Sophia Chikirou y Belén Nogueiras.

El texto de Tania es una voz colectiva:

«Bienvenidas, bienvenides y bienvenidos.

Gracias por haber invitado a Zentro Empatía a estas jornadas. Es un placer y un honor compartir esta mesa con mujeres a las que admiro y de las que he aprendido tanto porque son un referente en salud feminista y con Rubén a quien he tenido la suerte de acompañar en su parto.

Mi nombre es Tania R. Manglano. Soy fisioterpeuta/osteopata especializada en uroginecología, fisiosexología y obstetricia, además soy activista feminista desde los 18 años y sin esta trayectoria no sería quien soy.  Hoy a punto de cumplir 50 años veo todo el camino recorrido junto a otras y el aprendizaje colectivo y me emociono.

Zentro Empatía es una cooperativa sanitaria de trabajo madrileña a punto de cumplir su quinto año de andadura. Somos 4 socias más 10 colaboradoras y hoy estoy aquí representando una voz colectiva. Sólo podíamos hablar una y me ha tocado a mi, pero espero que se entienda que es un texto con diversidad de voces en el que nos sentimos cómodas. Este proyecto no existiría sin Gaia, Alberta y Elena gracias compañeras.

Nosotras creemos en un trabajo interdisciplinar y no nos entendemos como una única voz. Para nosotras la diversidad genera riqueza. Lo que se produce en nuestro espacio integral de salud es que la suma de todas es más que cada una por separado. En Zentro Empatía realizamos un abordaje integral de la salud, por ello, uno de nuestros pilares es  la visión interdisciplinar.

Se habla mucho de trabajar en equipo, pero en el ámbito de la salud no siempre es posible o no siempre se hace de la manera más adecuada.

Se piensa que lo tenemos que saber todo y que si derivamos a otras disciplinas, vamos a perder autoridad. Sin embargo sucede todo lo contrario, cooperación y no competición esta en la base de una perspectiva feminista de la salud. Fuera los egos,  saber derivar a tiempo y trabajar de forma coordinada denota profesionalidad e interés por las y los pacientes.

De hecho, si  intentamos resolver una problemática para la que no tenemos las competencias y por un casual no encontramos la manera de abordar adecuadamente la gravedad del problema, podemos liarla con la mejor de las intenciones. 

Una cosa es el trabajo multidisciplinar, es decir, a una misma persona le atienden diferentes profesionales, pero no necesariamente hablan entre sí y comparten información y otra cosa es compartir esa información de una forma ordenada con el fin de mejorar su estado de salud, que es trabajo interdisciplinar.

El hecho de que a una persona embarazada puedan atenderle las ginecólogas, la fisioterapeuta especializada en diafragma pélvico y en preparación al parto y la nutricionista, nos asegura que ese embarazo, parto, lactancia y postparto está mucho más y mejor atendido que si por su cuenta tuviera que hacer un periplo por diferentes profesionales. Porque entre nosotras hablamos y compartimos la información que consideramos relevante (previo consentimiento por supuesto) para acompañar de una manera integral.

Desde nuestro Zentro estamos encantadas de estar en red entre nosotras y por eso hemos creado las unidades de madurez y climaterio, de buenos tratos, de postparto, salud femenina, etc. Trabajamos juntas y de forma coordinada, para intentar que cada persona que llegue a nuestro centro se sienta acogida y escuchada profundamente, desde su singularidad. Creemos en una atención sanitaria que acoja a todas las diversidades, creemos en adaptarnos a las necesidades de cada cual, en dotar de información a las personas que nos visitan, para que puedan adueñarse de sus propios procesos y poder decidir más libremente.

Ojalá este enfoque se pudiera recoger en la salud pública porque hubiera los recursos necesarios y lxs profesionalxs, tuvieran el tiempo y las ganas de cambiar su enfoque.

Cubrimos un hueco al que no llega por desgracia la seguridad social en cuanto a escucha, empatía y atención a la diversidad con perspectiva feminista que muchas mujeres e identidades disidentes demandan y necesitan para su salud.

Factores de salud y enfermedad de las Mujeres

“A las mujeres nos han lavado el cerebro para odiar nuestros cuerpos, todo lo que nos rodea nos recuerda lo imperfectas que somos y que todo está mal en nosotras” Emma Thompson

Los estándares de belleza, la obligación de estar siempre guapas y encajar en los cánones, la objetualización y cosificación de nuestros cuerpos  forman parte de la violencia estética que nos afecta en nuestro día a día y mina nuestra salud. Los cuerpos diversos de las personas se ven como enfermos, los cuerpos gordos, los cuerpos envejecidos, se leen como cuerpos no deseables y no respetables, nuestros cuerpos con cicatrices y heridas visibles o invisibles son lo que tenemos para vivir esta vida y transitar por aquí. Y con muy escasa cientificidad se patologiza lo que no encaja, lo que se escapa a la norma y además no sé contemplan los cambios fisiológicos de las diferentes etapas vitales.

¿Alguna vez os han dicho que era normal el dolor en algo relacionado con vuestra salud?

Apoyémonos no minimizando los problemas que se observan entre amigues, en formaciones y en consulta. Como profesionales sanitarias desde cualquier ámbito de la salud, escuchemos y busquemos soluciones a los problemas que presentan las mujeres y personas disidentes y si no sabemos cómo hacerlo derivemos. Por favor basta de decir que el dolor es normal,  ni en el embarazo, ni con la regla, ni en la lactancia, ni en las relaciones sexuales, ni en la madurez ni durante la menopausia. Ni en ninguna etapa… Al dolor hay que mirarlo y atenderlo.

La calidad de vida de las mujeres y de las personas disidentes de género es la gran olvidada de la medicina. Algunos problemas afectan al bienestar psicofisico de algunas mujeres y no se plantea el enfoque correcto, por normalización, por prejuicio, por gordofobia, por infra diagnóstico, por falta de protocolos que incluyan nuevos tratamientos y manejos interdisciplinares, en fin, por falta de perspectiva feminista.

Las ciencias de la salud son una mezcla de ciencia, arte y humanismo. Parece que fueran una serie de protocolos y algoritmos para aplicar en todas las personas/pacientes por igual. Singularizar el tratamiento aplicando el rigor científico y adaptarnos a la situación biopsicosocial de cada quien y respetando su diversidad y sus propias decisiones libres e informadas , es crucial en nuestro enfoque. Así como la información y el respeto a la libertad de elección en cuanto a los tratamientos. Personas que se apropian de sus procesos y se responsabilizan de su salud desde su libertad con claves para preservar su bienestar es lo que cultivamos para no fomentar un sistema de dependencia al acudir al Zentro.

Cuando creemos que las ciencias de la salud son solo ciencias y tenemos esa idealización de lo cuantitativo y lo “supuestamente” objetivo todo aquello que no podemos medir, como el bienestar psicofísico, queda muchísimas veces relegado a un segundo plano.

Tantísimas mujeres y personas disidentes tienen una calidad de vida horrible bien porque tienen un cansancio crónico, o un dolor insoportable no diagnosticado, o  bien porque en procesos como la regla hay alteraciones y dolor, bien por problemas hormonales infra diagnosticados, bien por dolores musculares y articulares no investigados, bien porque tienen un picor o un ardor crónico en la vulva y en la vagina, bien por dolor en las relaciones con penetración. Y todo esto se naturaliza y “todo bien” y se quedan sin tratar. O lo que es peor y nos apena más, porque no acuden a consulta médica por miedo a ser maltratadas, maltratades. Existe un mayor infradiagnóstico en mujeres lesbianas y hombres trans en patología ginecológica porque no se acude a consulta, esto no puede ser, es responsabilidad del personal sanitario estar suficientemente formadas y acoger con respeto todos y cada uno de los casos, desde su singularidad.

Lo mismo ocurre con las personas gordas, dejan de acudir a consulta médica porque ya saben que les van a decir que lo que les pasa es que están gordas, que sus problemas no existirían si adelgazaran.

Nos entristece ver cómo la autopercepción de la salud de las mujeres y personas disidentes está condicionada por la estética, tanto pesas tanto sana estás, tantas arrugas más enferma, más delgada más sana… Es fantástico ver que va cambiando poco a poco gracias a las y les activistas y los feminismos, pero tenemos que decir que aun nos queda mucho camino por recorrer, vemos cada día en nuestras consultas mucho sufrimiento por este tema.

Ustedes ya saben que las mujeres son  mal diagnosticadas entre un 30 y un 50% de las veces. Y no tenemos datos de las personas disidentes… así que imaginen.

Ustedes ya saben que en España cuando una mujer va a consulta es muy probable que salga con un diagnóstico de fibromialgia o fatiga crónica y con prescripción de lexatin sin hacer más pruebas.

Las mujeres tenemos una probabilidad de sufrir una depresión un 70% más que los hombres. Y no tenemos datos de si esta proporción aumenta entre las mujeres lesbianas y las personas trans pero podemos suponer que sí.

¿Por que no se aplica una medicina diferencial, por qué se deja la Salud de las mujeres al azar?

Porque debido a las creencias limitantes y a una visión patriarcal de la medicina y de la salud, las etapas de la vida de las mujeres se psicopatologizan como un conjunto de síndromes o problemas, muchas se acercan a sus propias etapas vitales con terror. Porque nos falta investigación y saber feminista en las aulas, porque nos falta que permee el conocimiento con perspectiva de género que lleva décadas generándose, a pesar de la resistencia al cambio, que hay en las ciencias de la salud este es imparable. En todas las etapas pero especialmente en la madurez y en la vejez, retroalimentamos este imaginario y esta visión del cuerpo femenino como carente asociado siempre a lo que no hay, al ya no sirvo y al dolor.

La propia mirada de la medicina y sobre todo, el interés de la industria farmacéutica, por vincular procesos naturales a problemas femeninos, la enfermedad está en la base de esta percepción. Este discurso dominante triunfa y cuaja en el inconsciente colectivo debido a la desinformación y a la no apropiación de estos procesos para resignificarlos desde nuestra vivencias y experiencias en primera persona con otras reflexiones y otra mirada que se ajusta más a la realidad .

Para nosotras es importante la prevención de la salud y sabemos que poner el disfrute y el goce en escena ayuda y nos ayuda, sin obviar que también son claves el autoconocimiento, la adquisición de información, escucharse y las segundas opiniones para reapropiarse de nuestros procesos vitales y de salud.

Considerar el placer, el disfrute y el goce como una fuente primordial de salud es cambiar el paradigma que nos quieren imponer de que nuestro cuerpo es problemático y dejar de sentirnos seres carentes.

La escritora afroamericana y feminista Audre Lorde decía que cuando encontramos la dulzura del placer difícilmente vamos a aceptar otra cosa. Parafraseándola: “Cuando una mujer ha probado el verdadero erotismo, el verdadero gozo, el verdadero poder de hacer las cosas por sí misma, difícilmente le van a poder vender cualquier cosa diciéndole que eso es placer”. Si sabemos lo que queremos y dónde lo queremos y cómo lo queremos, no regalamos nuestro poder. Y así la libido o el deseo profundo no podrá ser desviada para que actúe de una manera socialmente útil.

La revolución es hacernos dueñas de nuestro propio deseo.

 En el caso de las mujeres, la dominación del pensamiento  patriarcal se ha traducido en la supresión de lo erótico como  fuente de poder e información en nuestras vidas.

En la sociedad occidental, se nos ha enseñado a desconfiar de  este recurso, envilecido, falseado y devaluado.”

Hablar de PLACER en sentido rotundo y amplio nos lleva a entender que sin este no hay salud porque es su base y contribuye de manera crucial al bienestar.

¿Y qué es PLACER?

Placer es cualquier sensación, vivencia, situación que nos genera bienestar.

Cultivando la función erótica mucho más allá de los orgasmos y del placer sexual, porque el placer sexual es solo una expresión del placer.

Nos encontramos con la vida y en ella pequeños actos cotidianos que pueden generar placer, el viento en la piel, mirar la luna, ponernos crema, la ducha, un rayo de sol, escuchar una canción, leer un poema, oler una flor, deleitarnos saboreando una onza de chocolate, una meditación, un paseo, hablar con una amiga, rodearse de quien queremos…

La salud en todas las etapas vitales podría recuperarse a partir de lo que deseamos, de lo que nos da placer. Nos daría la fuerza para vivir con plenitud con nuestros cuerpos y almas de mujeres o de personas género disidentes en el contexto social que nos ha tocado.

Dentro de la filosofía de Zentro Empatía como espacio integral de salud, sabemos que el autocuidado es feminista, sabemos que el cuerpo y su cuidado son imprescindibles, como afirma Adrianne Rich: “mi política está en mi cuerpo”.

Política entendida como el intento de llevar a cabo los propios deseos y acompañar a que se hagan realidad los deseos de otrxs, política en la que el embarcarse en hacer realidad lo que se quiere, política que nos muestra tal y como somos, nos muestra libres en nuestros deseos y anhelos.

Para cuidaros queremos cuidarnos y eso significa parar y escucharnos. No nos vale no predicar con el ejemplo. Poner límites al trabajo, saber decir no, sacar tiempos de placer, de ocio, priorizar les amigues, formarnos, descansar están en el Zentro porque sabemos que lo personal es político.

Creemos que el cuidado hacia una misma y hacia otras personas aporta sentido en el mundo que nos rodea. Tomar conciencia de ello, reconocer la necesidad de cuidarnos y asumir la responsabilidad de nuestra salud y bienestar, es un importante gesto transformador y feminista.

Por ello el autocuidado es crucial, sin que suponga otra carga más cuando no lo logramos, porque nos han socializado para olvidarnos de nosotras en pos de las y los demás. Sin olvidar que el autocuidado muchas veces es un privilegio y para muchas no poder lograrlo se convierte en fuente que aumenta el malestar y mina la autoestima, si tenemos una visión biopsicosocial de la salud, la realidad es que la precariedad y otros ejes de opresión muchas veces no permiten construir proyectos de vidas saludables.

Para nosotras que nuestras consultas no se conviertan en algo clasista y elitista forma parte de nuestra visión como cooperativa sanitaria. Tenemos bono social para tratamientos psicológicos, hacemos trueques o consultas gratuitas dentro de nuestras posibilidades porque no queremos que nadie se quede fuera por no tener recursos económicos.

Venimos a ocupar un hueco que desgraciadamente cada vez tiene menos lugar en la sanidad pública, la medicina preventiva, la que acompaña procesos desde el respeto y la escucha, la que da importancia a nuestras etapas y a nuestros cuerpos no tiene cabida. Por eso cada vez hay mayor demanda de una atención desde la empatía y el cuidado.

Hoy, quizá más que antes gracias al feminismo y su conciencia política hay una profunda reflexión sobre qué significa habitar un cuerpo. Cada vez más mujeres son conscientes de lo fundamental que es el cuidado del propio cuerpo para estar bien con una misma, y que ello incide en la relación con las y los demás, aparte de ser muy conveniente a la hora de poder tener la energía suficiente como para intentar llevar a cabo los propios deseos. Clave para la salud.

En este sentido el cuidado propio es feminista. Además de ayudarnos a llevar a cabo los deseos, a ser más libres,  a hacernos dueñas y responsabilizarnos de nuestros procesos, también se establece una relación de cuidado con el propio ser.

Imprescindibles del autocuidado son parar, aprender a decir no y poner límites, conectar con nuestras necesidades, cultivar y cuidar a las amigas y les amigues, buscar y conectar con aquello que me hace bien, el descanso, la calidad del sueño,  comer sano, el movimiento, aprender a relacionarnos desde los buenos tratos y sobre todo hacer hueco al goce y al disfrute.

Cuerpos diversos, identidades diversas que nos hacen tener diferentes experiencias vitales y procesos que marcan nuestra vida, nuestros deseos, nuestra libertad. Cuidarnos es cuidar todo aquello que somos, puesto que la experiencia humana es encarnada y a través del cuerpo vivimos, pensamos, amamos, deseamos…

Como dijo Audre Lorde, “no son nuestras diferencias lo que nos divide, sino la incapacidad de aceptar esas diferencias”. 

Qué mejor regalo que ver las diferencias como riquezas, que mejor regalo que cuidarnos y que ser vistas. Qué mejor regalo que ir generando red de profesionales y conocimiento con perspectiva de género.

¿Qué mejor regalo que ir caminando hacia un paradigma transfeminista de la salud?»

Esperamos que lo hayas disfrutado tanto como nosotras!

 

 

 

Aquí puedes ver el vídeo íntegro de la intervención de Tania y sus compañeres en la mesa «Experiencias feministas en torno a la salud»:

 

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