Cada 8 de septiembre se celebra el día mundial de la Fisioterapia. Esta fecha fue marcada en el calendario en el año 1996 por la WCPT (Confederación Mundial de la Fisioterapia) para dar a conocer la profesión y reconocer la labor de les fisioterapeutas en la prevención, tratamiento y rehabilitación de lesiones. Lesiones de todo tipo, que seguro que la imagen que se os ha venido a la cabeza ha sido la de un esguince de tobillo 😉.
El foco de este año: la rehabilitación cardiovascular
Este año 2026, el objetivo es dar a conocer el papel que juega la Fisioterapia en la recuperación de enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares (ICTUS). Esta es una rama de la fisioterapia menos conocida pero que ya cada vez en más hospitales se crean unidades específicas. La rehabilitación cardiaca es muy importante después de un infarto, por ejemplo, para volver a realizar las actividades de la vida diaria, así como para trabajar en la educación y prevención de más episodios.
Hace unos años, allá por 2020, cuando el mundo se paró por la pandemia del COVID-19 se puso en valor y se dio a conocer la fisioterapia respiratoria. Una especialidad que ayuda a una infinidad de pacientes con afecciones respiratorias tanto a nivel hospitalario como domiciliario y en clínica. Neumonías, bronquiolitis, asma… son enfermedades muy comunes y que afectan mucho a la calidad de vida de las personas. La fisioterapia respiratoria alivia síntomas, mejora el pronóstico y da herramientas a les pacientes para que puedan gestionar su enfermedad por si mismes.
Estos son dos ejemplos de la variedad y especificidad de la fisioterapia. Aunque cuando pensamos en une fisioterapeuta nos imaginamos a alguien que trata músculos y articulaciones, no solo hacemos eso. La fisioterapia es la profesión sanitaria que se encarga de promover, mantener y restaurar el movimiento y la funcionalidad del cuerpo con medios físicos (movimiento, técnicas manuales, agua, frío, calor, electricidad, etc.). Del cuerpo en su totalidad: músculos, ligamentos, articulaciones, órganos, piel, nervios…
La salud uroginecológica, infantil, neurológica, dermatofuncional; son otras de las especialidades que abordamos, que hemos estudiado y desarrollado durante años para poder ofrecer ayuda de la mejor forma posible.
Un reconocimiento a quienes nunca dejan de aprender
Así que para este 8 de septiembre, me gustaría poner en valor toda esta amplia formación que cada une tenemos. Que les fisios no paramos de estudiar y actualizarnos para poder ofrecer las mejores herramientas para ayudaros a restaurar vuestra salud. Y, por último, pedir más fisios especialistas para todes en todas partes (hospitales públicos, centros de salud, clínicas, residencias, colegios, fundaciones, asociaciones…)
¡Feliz día de la fisioterapia!
Clara López-Mingo



