He conocido a mi paciente G. en la consulta.
Viene después de muchos tratamientos para quedarse embarazada sin éxito.
Su pareja tiene azoospermia (no tiene espermatozoides).
Han intentado fecundaciones in vitro con semen de donante y luego con óvulos y semen donados. Tienen embriones congelados y están pendientes de transferirlos. Vienen con mucho miedo a no conseguirlo.
Cuando me cuenta su historia me quedo un poco perpleja.
Ella es sana y tiene ciclos todos los meses.
En principio es fértil.
Si su pareja y ella (con grande coraje) han decidido que están dispuestos a renunciar a su carga genética para realizar el sueño de conseguir un embarazo se me ocurre proponerle volver atrás.
Un tratamiento simple como una inseminación con semen de donante a veces funciona mejor que una fecundación un vitro.
Unas semanas después me confirman que en la clínica de fertilidad la doctora a que los he remitido está de acuerdo.
Y así intentan un tratamiento de inseminación y me llaman con su prueba de embarazo positiva!
Ahora están llegando al final de los 9 meses. No han faltado los miedos, como es normal.
Las madres que tienen una mochila llena de tratamientos de fertilidad fracasados necesitan mucho apoyo.
Pero allí va ahora más tranquila lista para parir.
Os cuento esta historia para hablaros de la importancia de un buen asesoramiento en fertilidad.
Que tenga en cuentas que a veces tener relaciones o realizar un tratamiento más simple pueden tener una buena probabilidad de embarazo.
Que no medicalice en exceso.
Que acompañe a las parejas que tienen que recurrir a donación de un gameto en su valentía
Que acompañe en los embarazos con comprensión y empatía.
Si tenéis una historia parecida no tardéis en buscar nuestra ayuda para un asesoramiento en fertilidad o para un acompañamiento psicológico antes, durante o después de tratamientos y embarazos o abortos.
Carmen nuestra psicóloga perinatal e yo Alberta ginecóloga experta en reproducción estaremos encantadas de atenderos.



