Ser médica me permite tener un contacto muy cercano con las personas y esto me enriquece cada día. Desde muy joven quise ser obstetra para poder acompañar y cuidar de las mujeres, vivir a su lado la experiencia de la maternidad que siempre me ha resultado fascinante.
Durante mi residencia hice varios voluntariados en países de África y de América Latina. Finalmente la vida me trajo a España, donde vivo con mi pareja y mis tres hijos/as.
He estado trabajando varios años en una clínica de fertilidad (IVI), acompañando a las personas que no consiguen realizar su deseo de ser madres y padres. Esta experiencia ha sido muy diferente a mi trabajo habitual como ginecóloga, resultando muy formativa y enriquecedora tanto a nivel científico como a nivel humano. Cuando Gaia me propuso volver a trabajar en el paritorio, que siempre ha sido mi mayor pasión, no tuve dudas y entré en su proyecto CumAqua para el acompañamiento durante el embarazo y el parto. Que estuvo activo hasta 2022.
Durante la lactancia de mi primer hijo descubrí lo importante que es acudir a profesionales formadas en asesoramiento en esta fase de la vida, así que decidí formarme para ello. Soy asesora de lactancia. Es un privilegio poder acompañar a las mujeres en este camino.
Actualmente estoy dedicándome a la atención ginecológica en todas las etapas vitales.