Recomendaciones dietéticas durante la diabetes gestacional
A lo largo de este post pretendemos dar un poco de claridad a aquellas embarazadas que sufren de diabetes gestacional mediante una serie de recomendaciones dietéticas.
La diabetes gestacional es una patología relativamente frecuente durante el embarazo, no suele experimentar complicaciones si se realizan una serie de cambios en la alimentación de la embarazada en cuanto es diagnosticada. Por el contrario, si no se trata adecuadamente, puede provocar una serie de complicaciones: partos prematuros, mayor riesgo de cesárea, el feto puede crecer más de lo normal porque tiene un exceso de glucosa a su disposición y puede aparecer un mayor riesgo de hipertensión arterial, con las consecuencias que ello conlleva.
El diagnóstico es importante y por ello realizan la prueba de la curva de glucosa alrededor de la semana 24. Cuando hay un riesgo detectado, como por ejemplo una mujer que ya ha sufrido diabetes gestacional en otro embarazo, lo ideal es tener un glucómetro para hacerse mediciones a lo largo del día, en ayunas, antes de comer, al cabo de una hora de la comida y al cabo de dos horas de las comidas.
Es importante recalcar que las primeras correcciones a realizar deben de ser alimentarias y de actividad física, en la mayoría de los casos con este tratamiento es suficiente. Si tras la implementación de esos cambios la alteración de los niveles de azúcar en sangre en varias mediciones a lo largo del día no se corrige, entonces el tratamiento de elección es la insulina, pero en ningún caso debería de ser al revés.
¿Qué cambios implementar en la alimentación?
- Consume verduras en cantidad suficiente, en la comida y en la cena. La fibra ayuda a regular la entrada de glucosa en sangre. Cantidad suficiente quiere decir que lo que más abunde en tu plato sean las verduras. ¿cuáles? las que te gustan. Recuerda limpiarlas adecuadamente antes de consumirlas para prevenir infecciones alimentarias.
- Los cereales que consumas que sean integrales. Cuando hablamos de cereales hablamos de pan, pasta, arroz, … También presta atención a las cantidades, recuerda que la porción de cereales debería de ocupar un cuarto de tu plato.
- Evita las bebidas azucaradas. Suele ser frecuente que al no saber qué pedir en los bares, se pidan colas, tés helados, fantas, tónicas, etc. Ese tipo de bebidas tienen una importante cantidad de azúcar. Mejor beber agua.
- Los zumos naturales no cuentan como fruta sino como bebida azucarada. Al quitar la fibra de la fruta los azúcares naturalmente presentes en esa fruta van a entrar de golpe en la sangre, modificando la glucemia igual que si tomases una bebida azucarada.
- Consume al menos un par de frutas al día. La fruta tiene azúcar, sí, pero también grandes cantidades de fibra, agua, vitaminas, minerales y sustancias antioxidantes. Puedes comerla junto con frutos secos para que el vaciado gástrico sea más lento.
- Evita todo tipo de dulces; galletas, bizcochos, tartas, magdalenas, etc.
- Realiza ejercicio físico de forma regular. Con un asesoramiento adecuado puedes adaptar el ejercicio que te guste a las necesidades del momento. Hay quienes piensan que por estar embarazada no se puede hacer ejercicio y en realidad es todo lo contrario, se pueden realizar incluso ejercicios de fuerza. Si ya lo practicabas puedes seguir haciéndolo, solo tienes que adaptarlo al embarazo. Si por el contrario partes de una vida sedentaria, nunca es tarde para empezar, quizás tengas que empezar más poco a poco, pero te vas a sentir mucho mejor. Eso sí, busca profesionales especialistas en ejercicio y embarazo.
Recuerda la importancia de ser monitorizada por tu obstetra y de realizar asesoramiento nutricional con Nutricionistas especializadas en alimentación durante el embarazo.
La diabetes gestacional puede ser una buena oportunidad para cambiar la alimentación de la embarazada y de las personas que tiene a su alrededor.
Esperamos que os haya sido útil.



