Las técnicas hipopresivas o Gimnasia Abdominal Hipopresiva (GAH) llevan tiempo superando en ventajas al trabajo con abdominales tradicionales por ser más respetuosas con nuestro cuerpo en todas nuestras etapas.
Beneficios de las técnicas hipopresivas
11 beneficios que logramos con las técnicas hipopresivas:
- Regular el tono y fortalecer al mismo tiempo
- Nos ayudan a mejorar la postura y la respiración
- Mejora los dolores lumbopelvicos
- Mejora la incontinencia urinaria de esfuerzo y de urgencia
- Fortalece y regula el tono de las musculatura perineal y abdominal profunda
- Ideal para fortalecer y tonificar en el postparto
- Ayuda a prevenir o corregir el descenso de órganos pélvicos (prolapsos) leves.
- Ayuda en disfunciones sexuales y a mejorar la calidad del orgasmo
- Prevenir o corregir el descenso de órganos pélvicos (prolapsos) leves.
- Mejora la vascularización de la pelvis y también el retorno venoso.
- Se trabaja de una manera global y desde la corrección postural
La gimnasia abdominal hipopresiva trabaja mediante la aspiración diafragmática creando una hipopresión en la cavidad abdominal. Esto se consigue mediante la combinación de ejercicios posturales y movimientos en apnea espiratoria. Así conseguimos un efecto de succión de las vísceras y actúa de manera refleja (involuntaria) sobre la parte más profunda.
Trabajamos como una unidad funcional- abdomen, diafragma pélvico, diafragma torácico. El objetivo de la técnica hipopresiva es aumentar el tono abdominal y reforzar el plano profundo perineal potenciando una coordinación entre ambos y devolviendo su funcionalidad al compartimento abdominoperineal diafragmático, es una técnica que requiere entrenamiento presencial por lo menos la primera vez en consulta y una cierta supervisión cuando se comienza pero una vez aprendida tras 8-10 clases se puede entrenar en clases on line y cada una por su cuenta.
Es importante conocernos y trabajar la musculatura perineal y abdominal profunda que, por diferentes factores posturales, partos, estreñimiento, hiperpresiones o sedentarismo se va debilitando y, a la larga, una de cada seis mujeres mayores de cincuenta años acaba teniendo afectaciones uroginecológicas.