Tratamiento del intestino irritable
El intestino irritable es cada vez más frecuente en nuestras consultas. Algunas pacientes acuden a visitarnos por otros motivos y conocemos que padecen esta alteración solo al preguntarles por sintomatología gastrointestinal. Personas que padecen los síntomas desde hace tanto tiempo que han aprendido a vivir con ellos.
Sin embargo, el síndrome del intestino irritable es una patología limitante y con una serie de características que pueden afectar nuestra salud, tanto física como mental, en este post hablamos de ello.
¿Qué es el síndrome del intestino irritable o colon irritable?
Es un trastorno funcional digestivo cuyo diagnóstico queda relegado prácticamente al descarte de otras alteraciones orgánicas, ya que no existe una prueba diagnóstica como tal sino que se trata de si se cumplen o no, una serie de signos y síntomas.
Decimos que es una enfermedad de descarte porque antes de su diagnóstico, el o la médica especialista en patología digestiva debería haber hecho pruebas para descartar una posible celiaquía, intolerancia a la fructosa, enfermedad diverticular, colitis ulcerosa, enfermedad de chron, parásitos intestinales y cánceres intestinales. Todas ellas pueden presentar una sintomatología similar, aunque su etiología sea diversa.
Tiene una prevalencia de entre un 10-15% de la población mundial, es más común en mujeres que en hombres y suele diagnosticarse antes de los 50 años.
¿Cuáles son los síntomas del colon inflamado?
El síntoma principal y característico es un dolor abdominal recurrente, acompañado de diarrea, diarrea y estreñimiento o episodios de estreñimiento. La sintomatología asociada a esta alteración es hinchazón abdominal, flatulencias, sensación de plenitud, etc. Para su diagnóstico, la persona que lo sufre debe llevar al menos 3 meses con la sintomatología y debe haber aparecido en los últimos 6 meses.
Más información
Como mencionado anteriormente, esta patología está infradiagnosticada ya que muchas veces no se acude a consulta médica para tratarlo, asumiéndolo, por parte de las pacientes y los pacientes, como algo normal en sus vidas. Sin embargo, hoy se sabe que la calidad de vida de las personas que sufren este trastorno se ve empeorada, ansiedad, miedo a comer con gente y frustración, son algunas de las emociones que experimentan estas personas.
Parece ser que las causas de este trastorno son varias, microbiota alterada, hiperpermeabilidad intestinal, hipersensibilidad visceral y estrés entre otras. El estrés, aunque no se sabe en qué grado, se tiene claro que afecta a la motilidad intestinal, produciendo tanto diarrea como estreñimiento. No cabe duda de la estrecha relación existente entre el intestino y el cerebro.
Tratamiento
En cuanto al tratamiento del intestino irritable, te contamos las diferentes perspectivas de trabajo.
Como tratamiento farmacológico, se eligen unos fármacos u otros en función de la sintomatología predominante en la persona. Este tipo de tratamiento está enfocado a tratar el síntoma y mejorar el dolor agudo que muchas personas experimentan. Los fármacos más frecuentes son antiespasmódicos, antidiarreicos para quienes experimentan diarrea, procinéticos y laxantes para quienes sufren de estreñimiento y en muchos casos ansiolíticos para los casos en los que esta situación afecta a la parte emocional.
Como tratamiento natural encontramos efectivo el aceite esencial de menta, por sus propiedades antiespasmódicas sobre la musculatura lisa. Los suplementos de enzimas digestivas también pueden ser útiles para mejorar la sensación de hinchazón.
Como tratamientos dietoterápicos más utilizados encontramos la dieta sin gluten y la dieta baja en FODMAPs. El más estudiado hasta el momento y más efectivo es la dieta baja en FODMAPs. Esta se basa en que algunos azúcares fermentables de cadena corta presentes en frutas, verduras y lácteos permanecen en el intestino, donde son fermentados y producen la sintomatología intestinal. Para realizarla correctamente y evitar deficiencias nutricionales conviene acudir a Dietistas-Nutricionistas especializadas en patología intestinal.
Las personas que siguen una dieta vegetariana y vegana, pueden seguir su dieta y adaptarla a la dieta baja en FODMAPs, en este caso será importante que estén en manos de profesionales que no les intenten convencer de que tienen que comer alimentos que no desean y que a la vez les ayuden con su patología intestinal.
Entendiendo la salud desde una perspectiva integral, consideramos que el tratamiento dietoterápico debería ir acompañado de una intervención psicológica, además, en Zentro Empatía nuestra fisio osteópata Merche aborda esta patología a través de la osteopatía, trabajando sobre la víscera con técnicas suaves y además sobre la relación nerviosa de cada víscera, consiguiendo una equilibración nerviosa en todo el sistema digestivo e influyendo sobre la zona que suele estar más inflamada.
Esperamos que esta post te haya resultado útil para entender cómo tratar el síndrome del intestino irritable, para más información no dudes en consultarnos a través de nuestro teléfono o cualquiera de nuestras redes sociales, estaremos encantadas de atenderte.



