Últimamente los nuevos medicamentos para la pérdida de peso nos han dado que hablar.
Primero encontramos la ciudad de Madrid llena de marquesinas publicitarias que rezaban que tener un cuerpo gordo PODRÍA matarte. Luego lanzan una publicidad en redes sociales simulando un programa de preguntas y respuestas donde un host desmoraliza a su participante cuando intenta esbozar una ínfima idea positiva sobre la corporalidad gorda. Finalmente aparece una deportista de elite y leyenda del tenis, siendo la cara de uno de estos productos, diciendo que fue lo único que le permitió “volver a recuperar su peso luego de ser madre”, sin mencionar que su pareja es accionista del laboratorio que los fabrica.
No es casualidad que este embate anti diversidad venga acompañado de la tendencia del #skinnytok, la dieta de las princesas y los miles de miles de “health coaches” queriendo llevarte a tu “mejor versión”, que para sorpresa de nadie, siempre es la versión más delgada.
Los vientos sociopolíticos vienen rotando y justo cuando pensábamos que podíamos tomar distancia de la obsesión por la balanza, vuelve a tomar revancha la idealización de la delgadez y, convenientemente el atajo perfecto para llegar a ella. Si estás en condiciones de pagarlo, obvio. Sino sólo queda seguir el camino clásico del eterno sacrificio: dieta extrema y ejercicio sin fin.
Debemos reforzar nuestro autocuidado frente a estas prácticas violentas que no son más que marketing queriendo disfrazarse de salud y bienestar. Son los mismos de siempre facturando con las inseguridades que ellos mismos nos inventan.
El problema no es el fármaco en sí mismo. Este no es más que otro fármaco para bajar de peso. El problema es el contexto y la forma en que se busca venderlo a toda costa.
¿Se imaginan todo este circo con un aerosol para el asma?
Necesitamos socializar estas problemáticas sobre la gordura y la imagen corporal para dejar de sufrir en soledad y entender que no es un problema individual sino que va mucho más allá.
No necesariamente dejar de hablar de cuerpos, sino cambiar la conversación que tenemos sobre ellos.
La Dra. Eliana atiende a adolescentes y adultxs, buscando satisfacer sus necesidades y priorizando una atención empática y compasiva, con perspectiva de género y no centrada en el peso, promoviendo una salud más realista y autónoma.
Para pedir cita o saber más sobre su trabajo, escribe a info@zentroempatia.com o manda un WhatsApp al 653 503 980.



